«Aunque todo esto nos ha sobrevenido» [Salmo 44:9-26] Hay personas a nuestro alrededor que, tras fijarse nuevas metas y esforzarse por alcanzarlas con la sensación de un nuevo comienzo, se encuentran luchando en medio de adversidades inesperadas. ¿Qué debemos hacer en tales momentos? Quizás podamos aprender de las tradiciones de los nativos americanos. Se dice que ellos llaman a enero el «Mes de la Morada Interior Profunda». No ven enero simplemente como una época de nuevos comienzos, sino como un mes para aquietar el corazón. En medio de dificultades y adversidades imprevistas, necesitamos permanecer en calma ante Dios. En Austria, existe una competición que consiste en cruzar a nado el río Danubio. La parte más peligrosa de la carrera es la zona de remolinos en el centro del río; muchos nadadores abandonan la prueba justo en ese punto. Se dice que incluso los nadadores más hábiles quedan indefensos ante el remolino: cuanto más luchan y ...