Capítulo 5: Vaciar la “codicia” En el capítulo anterior examinamos, mediante el vaciamiento del “orgullo”, el corazón que intenta exaltarse por encima de Dios y anteponer su propia voluntad. Ahora, en el capítulo 5, examinaremos la “codicia”, que junto con el orgullo se apodera profundamente de nuestra alma, nos impide estar satisfechos con Dios y nos lleva a aferrarnos continuamente a las cosas del mundo. Debemos presentarnos honestamente delante de la Palabra de Dios, enfrentar la verdadera naturaleza de la codicia que habita en nosotros y aprender cómo vaciarla. El Dr. Hee-dae Lee, quien fue director del centro oncológico de un gran hospital general, explicó en cierta ocasión las características fisiológicas de las células cancerosas comparándolas con un principio espiritual. Según los principios médicos, las células normales del cuerpo deben crecer y morir repetidamente siguiendo un orden determinado. ...
An arrogant person who relies on his own talents and wealth ... An arrogant person who relies on his own talents and wealth boasts, brags, and flaunts themselves, exuding excessive pride, yet he has achieved nothing. God will shatter such a person like a useless vessel, and he will wallow in the filth he has vomited, becoming a laughingstock to all (Jeremiah 48:7, 26, 29, 30, 38).