«La persona vil y malvada» [Proverbios 6:12–15] ¿Le resultan fáciles o difíciles las relaciones humanas? Por supuesto, la respuesta depende de con quién se relacione. Por ejemplo, probablemente no sea muy difícil entablar una relación con alguien que comparte muchas similitudes con usted, con quien conecta bien y que le hace sentir a gusto. El verdadero desafío surge con alguien muy diferente a usted: una persona de carácter difícil y pendenciero que le incomoda e incluso le causa un estrés considerable. Naturalmente, uno querría mantener a esa persona a distancia y evitar por completo establecer una relación con ella. Pero ¿qué debemos hacer ante alguien aún peor: alguien que alberga malicia, conspira contra nosotros, nos acosa, busca conflictos y pretende hacernos daño? En Proverbios 6 —el capítulo sobre el que hemos estado meditando durante las últimas dos semanas—, el rey Salomón, su autor, ya ha hablado de quienes impruden...