El fundamento de la sabiduría [Eclesiastés 7:15–18] Durante la reunión de oración de esta mañana, medité sobre los temas de una familia bendecida, una iglesia bendecida y una nación bendecida, centrándome en 2 Crónicas 9:7: «¡Bienaventurados tus hombres! ¡Bienaventurados estos siervos tuyos, que están continuamente delante de ti y oyen tu sabiduría!». Al reflexionar sobre este versículo, contemplé la tremenda bendición que supone encontrar a un líder sabio. Esto se debe a que la nación de Israel fue bendecida precisamente porque su rey, Salomón, era sabio. Al defender la justicia y la rectitud, el sabio rey Salomón fortaleció a la nación (versículo 8); así, tal como observó la reina de Sabá, el pueblo de Israel era, en efecto, un pueblo bendecido. Para que nuestras familias sean bendecidas, el cabeza de familia —el esposo o el padre— debe ser sabio. Para que nuestras empresas sean bendecidas, el presidente debe se...
When a community faces a
major crisis ...
When
a community faces a major crisis,
the
spiritual leader of the community must receive the word of God's promise
and
must be courageous with unwavering faith and assurance of salvation.
And
he must reassure the members of the community,
convey
the word of God's promise with confidence,
and
also offer prayers of thanks to God and eat food with faith.
Then,
the members of the community will also be encouraged
by
the spiritual leader, eat food, and gain strength
(Ref.:
Acts 27:14-36).
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