El fundamento de la sabiduría [Eclesiastés 7:15–18] Durante la reunión de oración de esta mañana, medité sobre los temas de una familia bendecida, una iglesia bendecida y una nación bendecida, centrándome en 2 Crónicas 9:7: «¡Bienaventurados tus hombres! ¡Bienaventurados estos siervos tuyos, que están continuamente delante de ti y oyen tu sabiduría!». Al reflexionar sobre este versículo, contemplé la tremenda bendición que supone encontrar a un líder sabio. Esto se debe a que la nación de Israel fue bendecida precisamente porque su rey, Salomón, era sabio. Al defender la justicia y la rectitud, el sabio rey Salomón fortaleció a la nación (versículo 8); así, tal como observó la reina de Sabá, el pueblo de Israel era, en efecto, un pueblo bendecido. Para que nuestras familias sean bendecidas, el cabeza de familia —el esposo o el padre— debe ser sabio. Para que nuestras empresas sean bendecidas, el presidente debe se...
광야는 결코 “나쁜 곳”이 아닙니다.
원망하는 이스라엘 백성들에게는 광야는 “나쁜 곳”이었습니다(민20:5). 그 이유는 광야에는 그들이 원했던 “파종할 곳이 없고 무화과도 없고 포도도 없고 석류도 없고 마실 물도 없”었기 때문이었습니다(5절) 그 이유는 그들의 마음은 하나님께서 하늘에서 내려주셨던 만나를 “이 하잖은 음식”으로 여겼고 또한 그 “하잖은 음식을 싫어”했기 때문이었습니다(21:5). 그러나 감사하는 우리 그리스도인들에게는 “광야”는 매우 ‘좋은 곳’이요 ‘필요한 곳’입니다. 그 이유는 예수님께서 “한적한 곳”에서 하나님 아버지께 기도하신 것처럼(막 1:35) 우리는 외로운 “광야”를 “고독의 동산”으로 만들어(헨리 나우웬) 주님과 친밀한 교제를 나눌 수 있기 때문입니다. 그 이유는 우리의 마음은 하나님께서 “하늘로부터 참 떡”이시요(요6:32) “세상의 생명을 주는”(33절) “생명의 떡”이신 예수님(35절)을 사랑하기 때문입니다.
댓글
댓글 쓰기